Después de muchas lunas estoy retomando mi columna favorita de los Jueves llamada “Everyday Ma-mas” en el blog, una columna 100% dedicada a las mamis emprendedoras peruanas.
Me ha tomado tiempo reconocer que Violet ya no es una bebita, sino más bien una infante que ahora camina con mucha seguridad, aplaude cuando alguien se ríe de sus travesuras, imita a mamá cuando coge el teléfon
Cuando mi hermana y yo éramos niñas, mi madre nos compró una colección de cuentos infantiles bastante cara para la época, recuerdo que cada uno de los cuentos estaba cubierto por una linda tapa bi-dimensional que
“Es más fácil educar y formar a un niño que reparar a un adulto.
Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto: a ponerse contento sin motivo, a estar siempre ocupado con algo y a saber exigir con todas sus fuerzas aquello que desea.
Como toda mamá primeriza, la ilusión es demasiado grande, así que el mismo día que revelaron el sexo de mi bebé, salí corriendo de la clínica, dispuesta a irme de shopping.