Me ha tomado tiempo reconocer que Violet ya no es una bebita, sino más bien una infante que ahora camina con mucha seguridad, aplaude cuando alguien se ríe de sus travesuras, imita a mamá cuando coge el teléfon
Me ha tomado tiempo reconocer que Violet ya no es una bebita, sino más bien una infante que ahora camina con mucha seguridad, aplaude cuando alguien se ríe de sus travesuras, imita a mamá cuando coge el teléfon